Vivir en alquiler es cada vez más valorado
Se puede decir que por tradición son muy pocas familias las que deciden vivir de alquiler durante toda su vida. Siempre se ha optado por comprar un vivienda y poner fin a ese desembolso continuo de dinero aunque sea necesario esperar quince o veinte años. Además la idea de que el patrimonio familiar puede engrosar gracias a la adquisición de una vivienda siempre ha atraido en nuestro país.
Suelen opinar en contra de vivir de alquiler “porque nunca se llega a tener nada tuyo” o “porque resulta a la larga más caro” o ” porque siempre vives en un lugar que no puedes sentir como tuyo”.
Pues bien, aunque no se puede decir que en el 100% de los casos vivir de alquiler sea la opción más acertada si que es verdad que en un buen porcentaje si sería la mejor opción.
Los motivos son varios:
1. Cuando se vive de alquiler existe la posibilidad de cambiar de vivienda con total facilidad en casos como traslados por trabajo, deseo de cambiarse a otra zona de la ciudad, cambios en la propia familia cuando los hijos se marchan y la vivienda resulta demasiado grande o cuando en los nuevos matrimonios comienzan a llegar los hijos,…
2. Resulta más barato vivir de alquiler que pagar una vivienda para tenerla en propiedad aunque por lo general se piensa todo lo contrario, sin embargo compare la situación de tener que hacer frente al gasto de una hipoteca durante 25 años con pagar un alquiler durante ese mismo periodo de tiempo. Es cierto que una vez llegados a esos 25 años el propietario no tendrá que pagar más pero quien vivió de alquiler pudo disponer de más dinero y fácilmente pudo invertirlo y sacar un beneficio. Además compare la situación económica de una familia que vive de alquier y otra que ha decidido comprar una vivienda durante esos 25 años.
3. La mayoría de las personas compra su vivienda en el momento que decide casarse, es decir, cuando más falta le está haciendo el dinero que no tienen. Una buena opción es la de vivir de alquiler durante unos años y luego si así se desea comprar una casa en un momento en el que los ahorros son mayores.
Un porcentaje de la población considera el arrendamiento una fórmula tan válida como la compra, suelen opinar mayoritaria que el inquilino está mucho más protegido por la Ley que el propietario.
El alquiler gana adeptos entre los españoles. El arraigo de la propiedad en nuestra cultura, como símbolo de éxito, ha relegado el arrendamiento a un tradicional segundo plano, siendo un sistema de acceso relacionado con la temporalidad. A lo largo de las últimas décadas han surgido nuevos estilos de vida ante los que el hábitat ha tenido que responder con soluciones.
La ‘europeización’ progresiva que se va produciendo en los principales sistemas de acceso a la vivienda: “se espera que 2010 cierre con un porcentaje de inquilinos del 20% frente al 13% actual, lo que representa un paso de gigante, aunque todavía estamos lejos de las referencias que se manejan en Inglaterra o Francia, por ejemplo”.