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Comprar o Alquilar

Consejos útiles:


Durante el reciente boom inmobiliario, el temor a quedar fuera del mercado del ladrillo hizo que miles de personas compasen inmuebles. Pero ahora, muchos de estos propietarios se horrorizan ante los crecientes recibos de las hipotecas. La gente que temía perderse el “dinero fácil” del ascenso en los precios de las viviendas, ahora ve con temor que lo todo lo que sube tiene que bajar. Explicamos cómo entender que invertir en ladrillo también tiene sus riesgos.

Prestamos no tan beneficiosos
Los prestamistas son ahora más estrictos y modifican los estándares de préstamo que antes eran ridículamente blandos. Lo hacen justo en el momento en que muchas personas se dan cuenta de que no pueden pagar la hipoteca que tienen y necesitan desesperadamente una nueva.

Hay que reflexionar antes de comprar
Los compradores primerizos han de tener una idea clara de dónde se está metiendo antes de comprometerse a 30 años de pagos. Hay demasiados tópicos que a veces guían su decisión.

Buena inversión
Aunque los precios se mantienen normales, es posible que tu hogar se revalorice menos de lo que crees. Las cifras de revalorización de las viviendas no tienen en cuenta las considerables cantidades que un propietario típico paga, durante más de 30 años y en gastos de mantenimiento, reparaciones y mejoras, casi cuatro veces el valor de compra de la casa.
Una casa es en principio un lugar para vivir. Su valor como inversión es secundario y no reemplaza a una cartera bien diversificada de títulos y valores.

Estoy harto de desperdiciar mi dinero en un alquiler
Normalmente, alquilar es más barato que ser propietario. Sin embargo, los crecientes precios de la vivienda han hecho que en ciertas ciudades alquilar sea tan barato en comparación con comprar que es difícil defender la idea de ser propietario.
No estás desperdiciando tu dinero cuando pagas el alquiler. Lo estás intercambiando por un lugar para vivir. También estás obteniendo flexibilidad y libertad, cosas que uno sacrifica cuando compra una vivienda.
Cuando se alquila, es el dueño quien es responsable del mantenimiento y las reparaciones. Además, si el vecindario se devalúa o pierdes tu puesto de trabajo, puedes irte con unas pocas semanas de preaviso.

Mudanzas poco rentables
Mudarse nunca es divertido, pero hacerlo cuando uno es propietario de una vivienda es un proceso largo y costoso. Encontrar un comprador puede tardar meses salvo en el caso de los mercados más activos. Y siempre se debe tener en cuenta que a los costes de venta se le añade el 10% del valor de la vivienda, además de las comisiones de los agentes inmobiliarios y los gastos de la mudanza.

Costes a tener en cuenta
Muchos de los costes de ser propietario de una vivienda no son deducibles. Hacienda no les dará una deducción por seguro del hogar, reparaciones o mantenimiento, una serie de costes que se suman a la inversión inicial.
La mayoría de los propietarios deben tener planificado gastar por lo menos un 1% del precio de compra de su vivienda por año en mantenimiento y reparaciones, y más si planeas contratar a alguna otra persona para que realice el trabajo. Se recomienda apartar algo de dinero todos los meses para un fondo de emergencia. Si no mantienes tu vivienda en condiciones, deberás pagar aún más cuando llegue el momento de vender la propiedad. Muchos compradores ni siquiera se molestan en hacer ofertas por una propiedad en la que se observa un abandono significativo. Incluso en los mercados más activos, es probable que los compradores soliciten concesiones especiales para pagar las reparaciones que tú deberías haber hecho.

El mejor momento para comprar
El mejor consejo sobre el tema de si comprar o no es el de siempre: hazlo cuando a ti te convenga. Esto significa tener que estar de acuerdo con una serie de afirmaciones. Si el mercado inmobiliario de tu zona es débil, es posible que necesites más tiempo para que la revalorización de los precios compense el coste de vender y mudarse.

Cubrir todos los costos involucrados
Debes tener suficiente dinero en efectivo como para hacer un pago inicial decente, lo que en el entorno de préstamos de hoy en día puede significar por lo menos un 5% del precio de compra. Asegúrate también de que puedes pagar todos los gastos adicionales, incluyendo impuestos, seguro, tasaciones y deudas de la asociación de propietarios, reparaciones y mantenimiento.

Las casas son caras y complicadas de comprar, financiar y mantener. La revalorización está muy lejos de ser inevitable. Si no tienes un fuerte deseo de ser dueño de un inmueble, y hacer lo necesario para mantenerlas en buen estado, probablemente te vaya mejor como inquilino, por lo menos por ahora.

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